viernes, julio 27, 2007

I'M BLUE


Ayer hablé con el hombre oreja de ojos de lobo. Me preguntó How are you? y le respondí I'm blue. Nos reímos. Me preguntó si seguía pensando en el que me ama y le dije que no, que hasta estaba dejando de sentirme culpable. Me preguntó si bebía mucho y si besaba mucho, le dije que no me estaba perdiendo por esos caminos, aunque los transito sin pena ni gloria ni principe azul... Uuuuuuu, I'm blue. Jajajaja. A veces te echo de menos, me dijo, yo también, le dije a él... A su lado todo era tristemente maravilloso, siempre había alguien a quien recordar, a quien traicionar. Cuando se ponía detrás mío para aprender a cocinar, no notaba su aliento. Después cortaba un pimiento con esas manos que nunca paraban de temblar, se me acercaba y apoyaba liegeramente su cabeza en la mía. Ambiguos y cobardes. Nunca me creí que quisiera aprender a hacer gazpacho y resultaba muy ridículo en delantal. Sin él todo es más banal, el tiempo es un día a día y en los sitios solo se está. Echo de menos a mi amigo, el que convirtió a mi blue en un blue more dark.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

podemos acabar siendo únicamente un color?
podemos reducirlo todo al amor?
podemos sentirnos extrañamente vacíos?
ayer fue el cumpleaños de mi querida miss flyhards29.
¿cómo se sintió?
¿qué color?
¿qué amó?
¿que no le llenó porque qué esperaba?
al pasar la medianoche me llamó y yo le dije how are you?
me dijo que sólo esperaba que durante unas horas todo hubiera sido tan fácil como antes,regalos,familia,amigos,amantes..y que sólo esperó.

Anónimo dijo...

Quien espera desespera... eso dicen y eso pasa, pero lo nuestro es esperar, esperar haciendo caminos... Plagio? Un poco.

Yo llamé a Ferdydurke, un gato con nombre de inmadurez, y me dijo que no midiera mis fuerzas con lo que creía que eran los otros, que no son ni tan fuertes ni tan tontos como yo creo. Le pregunté si, quizá, en realidad, los otros són menos fuertes y más listos... me dijo que eso tampoco era. ¿Y entonces? Son como tu. Aha!, no debo medirme con los otros, es lo que quieres decir, le dije. No, me dijo, con quien te tienes que medir es con Dios. Pero si Dios no existe, gato! Pero si existiera, argumentó, cómo sería? Pues omnisciente y algunas cosas más, respondí, no tenía ganas de pensar mucho... Él no articuló palabra, solo me miró. ¿Y eso me hará feliz?, le pregunté. No, pero medirte con la vulgaridad de tus iguales lo hace?